Empecé en un grupo de rap, más bien un grupo de amigos demasiado
soñadores. Pero nos lo pasábamos genial solamente escribiendo y cantando dentro
de un dormitorio, perdiendo así la vergüenza. Cuando todo eso acabó seguía
teniendo sed de seguir escribiendo, puede que dejar la poesía y volver a coger
una abandonada historia sobre un futuro poco prometedor. De mi circulo nadie
escribe, nadie tiene esa motivación y ni siquiera sienten una gran atracción
por la lectura. Por lo que todas esas palabras, todos esos folios arrugados y
maltratados eran, por aquel entonces, únicamente para mí. Después conoces a
otras personas que guían sin saberlo tus palabras y ahora pienso ¿qué habría
sido de mí sin ellas? Labios que me ayudaron a encontrar la forma correcta de
hablar. Pues la mejor forma de decir algo es siempre con el corazón.
Tras pasar por diferentes aventuras emocionales en mi vida
pude hacerme el daño suficiente a mí mismo como para añadir una segunda parte a
mi primer libro. Una escrita sobre la decepción personal y la lucha por cambiar
tu vida. Entonces la vida te muestra su jugada reservada y te recuerda que eres
débil. Que tu cuerpo por sí solo no es capaz de expulsar algo tan pequeño y
sonoro como un cáncer. Pero a día de hoy sigo pensando que pasar por un cáncer
fue necesario y ahora, quizá porque sigo vivo, lo agradezco. Era lo que pensaba
esas noches, ingresado mientras no podía girarme por la cicatriz y el
agotamiento. Pensaba: “Gracias” no sólo por seguir vivo, sino gracias por
hacerme comprender muchas cosas que mi inmadurez no me dejaba.
Nunca he sido un chico muy normal, dentro de los
estereotipos sociales. He pasado por varias cosas de crio que no me dejaban
libertad de la que la gran mayoría gozó. Cuando no puedes hacer ciertas cosas,
que todo el mundo sí, te acabas encerrando y creando un mundo que solo tu
comprendes. Hasta que todo eso acaba y te enamoras, pero sigues llevando esa
carga emocional de años y sólo cruzas los dedos por encontrar alguien que te
haga sentir… normal o incluso especial. Pero no puedo quejarme, realmente nunca
he estado solo, aunque me he sentido así muchas veces. Era difícil estar
conmigo…
Después del cáncer, todo tenía que cambiar… Pero me volví a
equivocar y todo eso me ha llevado a este final, a este último artículo. El
objetivo de un reinicio o un cambio no es tratar de borrar los errores
cometidos y tratar de ser una persona distinta. Ser simplemente vosotros mismos
mejorados. Yo cometí el error de alejarme tanto de mí mismo, que caí en una
depresión, de la que hace poco empiezo a salir con ayuda. Porque no podéis
tener miedo a pedir ayuda, eso es vuestro propio ego que os hace creeros
fuertes e indestructibles, pero el ego sólo quiere veros solos con vosotros
mismos.
El ego es un gran aliado, pero a la par es el peor de
vuestros enemigos. El ego os dirá que esa persona que amáis, no os quiere, que
solo está jugando con vosotros, e imitará tan bien vuestra voz dentro de la
cabeza, que creeréis que es un razonamiento propio. Pero como digo, el ego sólo
quiere teneros para él. El ego será el que os sujete cuando queráis arriesgar
algo, y fingirá que es por protegeros pero no es así. Porque todo beso en la
sombra y con riesgo significa algo y eso el ego es incapaz de entenderlo. Se
aliará con vuestro miedo y lo llamará orgullo. Y ese orgullo os alejará de lo
que amáis de verdad, aunque parezca una locura.
Este es el final, la última lección de un blog que me ha
enseñado, principalmente a mí, a no tener miedo a decir lo que piensas. A que
por el mundo hay cientos de personas tan locas como tú y entre todas ellas, una
es centro y origen de inspiración. Es la que os hará actuar como actuáis, la
que os hará estar más cerca de que siempre quisisteis, aunque no lo supieseis.
Porque amigos, nadie está sólo realmente y si lo creéis, haced lo que yo.
Llevaos a vuestro ego a un lugar donde no quiera estar, meteros cara a cara con
vuestro mayor miedo… y bésenlo. Olvidar al ego que os dice, que ese riesgo es
absurdo, que no servirá de nada, que estáis equivocados. Porque todo lo que
amáis de verdad, todo lo que os haga sentir únicos, vale la pena, por mucho
riesgo que represente. Así, batalla a batalla, se acaba venciendo al ego, al
orgullo y a su miedo.
Esto es una nueva forma de empezar y a la vez la única forma
de acabar con todo. Todo esto ha cambiado mucho en estos meses. Al principio
era sólo yo y nadie me jodia, pues no me
importaba nada salvo yo mismo. Ahora estoy en un punto intermedio por haberme
liberado y al paso perder partes de mí mismo. Puedo ver cómo me miran, cómo me
critican y no es egocentrismo es realidad aumentada. Tan cerca que parece que
puedes tocarla pero no existe y gritas de rabia como furioso por nada.
Alguien me dijo siembra y recogerás… Eso es una soberana
mentira. Veréis que hay gente que siempre llega a vuestra vida hace lo que
quiere y se pira. Porque todos tenemos una debilidad y debéis ocultarla, pues
cuando lo sepan, os joderán con ella. No todos reciben lo que merecen, yo sigo
pensando que todo lo que me ha pasado en la vida es un castigo por otra cosa
anterior. Si me creo una persona nueva, mi pasado vendrá de alguna forma y me
recordara que sigo siendo el mismo mierda. Entonces un día despiertas y sólo
sabes despreciarte y pringar a otros. Eso es la depresión, tener todo lo que
quieres y que finalmente todo sea un sueño… Eso es por lo que he estado pasando
y con el tiempo he descubierto, que la solución no es hacerte creer una persona
nueva. Es reiniciarte, volviendo a ser lo mismo que tu sumisión te hizo perder,
sólo que con un par de lecciones más. Esa es la guerra pendiente que todos
tenemos al nacer. Ser los primeros, los ganadores ante cualquier situación. Pero
la vida no consiste en alimentarnos, beber y cagar nuestros sueños… Consiste en
lograrlos.
No quiero alargar esto, sinceramente hace ya un tiempo que
no estoy en el mejor momento de mi vida. A todos los que no guste mi forma de
escribir, ya saben que hacer… A los que sí les guste, les digo que todo lo que
tiene un final también tiene un principio y no hay mejor despedida que deciros
que nada acaba para siempre, por muy lejos y difícil que parezca estar. Así que…
espero que me sigáis en esta nueva etapa de mi vida a través de mi nueva página
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